El presidente del Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona (COIB), Borja Manzanares, y la vicepresidenta, Mercedes Guerrero, comparecieron ante la Comisión de Salud del Parlamento de Cataluña para exponer los principales retos y propuestas de la profesión enfermera en el marco de la transformación del sistema sanitario.

En representación de las más de 50.000 enfermeras colegiadas de Barcelona, la intervención ha situado a la profesión como un agente clave en la gobernanza, la eficiencia y la sostenibilidad del sistema de salud, poniendo el foco en ámbitos estratégicos como el déficit de profesionales, el despliegue de las especialidades, la equidad de género o la implementación de la enfermera.

Incorporar la mirada enfermera a la gobernanza del sistema

Manzanares ha iniciado su intervención reivindicando la voluntad del COIB de «sumar y ofrecer conocimiento al servicio de la ciudadanía» y ha defendido la necesidad de incorporar la mirada enfermera a los espacios de decisión. «Cuando el papel que desempeñamos cada día tiene traducción en la gobernanza del sistema, las políticas aterrizan mejor en el territorio», ha afirmado.

En este sentido, el presidente ha subrayado que las enfermeras trabajan con el mapa de resultados en salud y que el sistema debe evolucionar hacia un modelo que priorice los cuidados, la prevención y la promoción de la salud, superando una visión centrada exclusivamente en la enfermedad. También ha defendido la necesidad de implementar un diagnóstico de cuidados como herramienta estructural del sistema.

Especialidades enfermeras, una asignatura pendiente

Uno de los ejes centrales de la comparecencia ha sido la situación de las especialidades enfermeras. Manzanares ha calificado de «grave» que Cataluña continúe a la cola en su despliegue, aunque hace más de veinte años que se iniciaron.

Según ha expuesto, al ritmo actual se necesitarían 31 años para alcanzar la plantilla teórica de enfermeras especialistas, con déficits especialmente acusados en Pediatría, Geriatría y Enfermería Familiar y Comunitaria.

El presidente ha denunciado la falta de bolsas de trabajo específicas, reconocimiento profesional y retributivo, así como la ausencia de un despliegue efectivo que permita a estas profesionales ejercer plenamente sus competencias. Esta situación, ha advertido, contribuye a la fuga de talento, en un contexto en el que Cataluña forma especialistas que posteriormente se marchan a otros territorios.

Más enfermeras para un sistema sostenible

El COIB ha alertado también del déficit estructural de profesionales. Actualmente, en Cataluña faltan cerca de 20.000 enfermeras para aproximarse a la ratio europea.

Manzanares ha defendido que reforzar las dotaciones enfermeras es una decisión estratégica de país, ya que se asocia con menos mortalidad, menos reingresos y menos eventos adversos. En este sentido, ha insistido en que invertir en cuidados es invertir en familias, escuelas, productividad y cohesión social.

El colegio ha reclamado una mejor planificación territorial del talento, con medidas como la estabilidad contractual, la conciliación y sistemas de registro que permitan anticipar jubilaciones y garantizar una cobertura equitativa en todo el territorio. También ha remarcado que el incremento de plazas universitarias es necesario pero insuficiente, puesto que el déficit responde a un problema multifactorial.

Enfermera escolar, una apuesta estratégica de futuro

De cara al futuro, el presidente ha defendido la implantación de la enfermera escolar como «la gran inversión preventiva» del sistema. Ha señalado que la falta de esta figura incrementa las desigualdades en salud, especialmente en salud mental, y ha propuesto una ratio orientativa de una enfermera por cada 750 alumnos.

Según el COIB, se trata de una herramienta clave para la detección precoz, la educación en salud y la garantía de equidad, siguiendo modelos ya consolidados en otros países europeos.